CRITICOM

Red Latina de Teorías Críticas en Comunicación y Cultura

La UPLA acoge un curso sobre Pensamiento Decolonial

La Universidad de Playa Ancha (Chile) acoge el curso: “Descolonizar el conocimiento. Alternativas ante el sistema mundo actual”. Este seminario se desarrolla de lunes a viernes de la próxima semana (19-23 de noviembre) y será dictado por el académico de la Universidad de Berkeley Ramón Grosfoguel. El curso está organizado por Fondecyt y el Observatorio de Participación Social y Territorio de la UPLA e incluye la participación de prestigiosos investigadores y académicos. La inscripción es de aporte no monetario y el programa completo de las jornadas se puede consultar en el siguiente afiche.

CRITICOM organiza en Zaragoza una actividad sobre Marx y la presentación del libro “Crítica y Comunicación”

La Red Latina de Teorías Críticas en Comunicación y Cultura organiza en Zaragoza una jornada doble el próximo 30 de noviembre. El programa está estructurado alrededor de dos actividades. La primera tendrá como eje la reflexión acerca de la contemporaneidad del pensamiento de Marx, a traves de las ponencias presentadas por Francisco Sierra y Juan Manuel Aragüés. La segunda girará en torno a la presentación del libro del investigador de la red, Víctor Silva, “Crítica y Comunicación”. Durante la celebración de las actividades, será dará a conocer a los asistente la red CRITICOM. Esta actividad interdisciplinaria está apoyada, entre otros, por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, Grupos de investigación Hermenéutica y Fenomenología antropológica (UNIZAR), COMPOLITICAS (Universidad de Sevilla), ULEPICC y la FIM.

Actividad 1: A dos siglos: Marx su actualidad, imágenes y crítica al capitalismo.
30 de noviembre de 11: 00 a 13:00 horas, campus UNIZAR. Programa:

- Francisco Sierra (Universidad de Sevilla): Marxismo, Comunicación y Cultura Contrahegemónica. Lecturas a contracorriente.
- Juan Manuel Aragüés (Universidad de Zaragoza): El dispositivo Karl Marx: Potencia política y lógica materialista.
- Presentación de la Red CRITICOM a cargo de Víctor Silva Echeto (Universidad de
Zaragoza).

Actividad 2: Presentación del libro: Crítica y Comunicación. Sobre Políticas de la Imágenes.
30 de noviembre, 20:00 horas. Casa Amarilla. Zaragoza.

Presentan: Francisco Sierra (Universidad de Sevilla).
Daniel Cabrera (Universidad de Zaragoza).

Bolsonaro, la bestia y el soberano

Texto de Ricardo Viscardi. Publicado originalmente en su blog Contragobernar.

Verdades obscenas y mentiras de patas cortas: el después puede ser peor

Invitado por mi estimado colega Carlos Ruiz, participé en septiembre de 2015 del “Seminario internacional sobre educación pública y privatización”, organizado por la Universidad de Chile. En calidad de expositor uruguayo, me tocó integrar el panel de apertura del evento. Compartía la mesa con dos colegas, que a su vez provenían del Brasil y la Argentina. La intervención norteña destacó los avances que había significado, para la educación brasileña, el acceso al gobierno del Partido de los Trabajadores, primero en dos períodos de Lula, luego con Dilma Roussef. Aunque las actas del evento no se han publicado, recuerdo de memoria viva que esa colega subrayó los beneficiosos efectos educativos que había significado la “bolsa familia”, distribuida entre los sectores más desfavorecidos. Asimismo puso de relieve la transformación en el acceso a las universidades públicas brasileñas, según una discriminación positiva que beneficiaba a los afrodescendientes.

Por mi lado los ribetes de la exposición fueron muy diferentes. Destaqué como, pese a la significativa participación de la educación pública en el conjunto de los niveles de enseñanza del país, con predominio incuestionable en el plano de la investigación superior, sin olvidar la sinergia con un sector de empresas públicas que generan cerca del 20% del PBI; los sucesivos gobiernos del Frente Amplio se habían afanado en privatizar la educación pública, dando la espalda a las tradiciones laicas y republicanas del Uruguay. Traje a colación las “creaciones institucionales”, desde la “UTEC” hasta el programa “One Laptop per Child” de Nicholas Negroponte -sigilosamente rebautizado por prurito patrio “Plan Ceibal”; en cuanto ponían fondos públicos y misiones educativas en manos de empresas, políticos profesionales y universidades privadas, de forma que se configuraba un proceso de privatización tan solapado como perverso.1

Mi insensibilidad a los climas de los auditorios debe ser mayúscula, ya que imbuido de una verdad tan aplastante en el plano crítico como escrupulosamente exhibida en cifras, proyección mediante, sólo me percaté de cierto desajuste entre mis propósitos y la recepción del nutrido auditorio cuando una colega argentina intervino, desde el público, para aclarar lo que hasta entonces me parecía diáfano. Puedo recordar sus palabras, en términos aproximados, como sigue: “Quizás podamos entender lo que el colega uruguayo dice, si tenemos en cuenta que el presidente Tabaré Vázquez acaba de decretar la esencialidad de servicio público para Magisterio, por la cual se obliga a las maestras en huelga a trabajar bajo amenaza de severas sanciones”. Caí entonces en la cuenta de que mis colegas latinoamericanos allí presentes, salvo algunos solidarizados rostros trasandinos, quizás no habían recibido con el mayor agrado mi denuncia de la privatización de la educación pública, que con talante de promoción progresista, cundía en el Uruguay.

Configura una verdad obscena que compensaciones relativas, por más justas que puntualmente resulten, puedan modificar el destino público, cuando se dispensan bajo la misma estrategia, desde los mismos lugares y con los mismos medios que han generado esa desigualdad. Configura una mentira de patas cortas que propiciar consignas empresariales, que nunca han favorecido la igualdad social, pueda reconocerse como una opción en beneficio de las mayorías. Las verdades obscenas y las mentiras de patas cortas de los “progresismos” pueden llevar a los peores “regresismos”, hoy en Brasil, mañana en el Uruguay.

No llores por mí, Modernidad

El espanto que causa Bolsonaro por sus declaraciones, como ayer Trump o aún antes Le Pen, proviene de la reiteración histórica, con efecto al presente, de una total ausencia de reciprocidad entre el ideal de emancipación popular y la fidelidad pública a ese designio fatal del Progreso. Ese desajuste que ya sacudió la confianza en la racionalidad representativa de las instituciones durante la primera mitad del siglo pasado, dejando una estela de horror bélico con decenas de millones de víctimas, vuelve a repetirse ahora, pero ya no por la vía del asalto putchista a la legalidad o del pogrom antisemita, sino por un delicado y sereno ensobrado de papeleta con destino a la urna electoral. Aparece la musa del sufragio universal violando a vista y paciencia de todos, donde menos se pensaba, las mejores intenciones humanistas. Ante el escándalo moral que cunde (incluso más allá del sentimiento democrático) cuando se vota por el suplicio de los valores republicanos, se registran en el Uruguay reacciones que pueden ordenarse en tres grupos:

a) estamos de nuevo ante la “bestia fascista”.2 La irracionalidad nitzscheana del capitalismo se abate contra los avances históricos del movimiento popular y usa todos los ardides del poder (sólo alcanzamos el gobierno y todo el poder siempre nos fue ajeno) para desencadenar la violencia contra “la izquierda” (que todo sabemos que y/o quien es, antes incluso de querer pensar algo al respecto). Ahora la bestia nazi-fascista se abate por cascadas de whatsapps programados, en modalidad “fake news”, por el capital monopólico internacional.3

Este Megarelato de fuerte inspiración estalinista y significativo arraigo vernáculo, ha encontrado en Bolsonaro un cuco aún más eficaz que “Un solo Uruguay”, o incluso un anatema más contagioso que el repertorio de repudiables atesorado con finalidades “políticamente correctas” (para alivio de más de un demonio conjurado, que ya se veía arder entre las llamas de la hoguera pre-electoral). Mientras salpica de un poco de “antipolítica” y de post-verdad la inverosimilitud del pogrom fascista vía whatsapp (sin dejar de fomentar, a través del Plan Ceibal, la base mediática en la que hace presa la misma “bestia fascista” que se denuncia), esta lectura post-stalinista no deja de mirar de reojo las urnas que espera llenar de miedo dentro de un año. Sería bueno saber, en tiempos de cocción programático-electoral, si la liquidación de la publicidad oficial en los medios de comunicación, o la prohibición, por ejemplo, de los espacios que financia la publicidad de la promitente-inversora UPM en distintos medios (incluso a través de campañas de “responsabilidad social” en el interior del país), se sumarán a la criminalización de la manipulación vía whatsapp y al espantapájaros “antipolítica y post-verdad”.

b) la tradicional mesnada electoralista espera que el viento derechista se arremoline en el Uruguay de la misma forma que en el Brasil y la Argentina. Tras haber hecho fácil presa del “candidato-probeta”4 inventado por la flojera intelectual del mujiquismo (no fue el primero, habrá que ver si será el último), percibe sin embargo que también le tocará pagar la factura mediática “corrupción”, una vez que suene la bocina electoral. De ahí que haya un apronte contra la “anti-política”,5 sobre todo en cuanto “Un solo Uruguay”, del que se esperaba la afiliación a pie-juntillas, declaró de arranque su independencia de toda estructura partidaria. Mientras tanto la promoción de votantes del desengaño retoma sotto-voce todos los temas de Bolsonaro confiando, con total carencia de lucidez, en que las mismas recetas evangelistas contra la violencia y la disolución de las costumbres cundirán asimismo en el Uruguay.

c) la crítica que proviene de los sectores que se aprestan a formular una alternativa al aparato frenteamplista, desde la coalición misma, o incluso desde un campo no necesariamente partidario, hace hincapié en los incumplimientos programáticos, o incluso, en la agresión globalista que supone la promoción de una racionalidad neoliberal y las consiguientes políticas de compensación social, destinadas a paliar el despojo. Se entiende que la postergación económica, la promoción de derechos irrelevantes para las mayorías, o incluso la carencia de apelación a los activos tradicionales de la transformación política, son avizorados por una base social desplazada como otras tantas concesiones a la misma dominación que se prometía combatir. Desde esta perspectiva, se plantea que el giro hacia la derecha de los electorados de los países vecinos, así como el mismo sesgo que se percibe en la opinión pública uruguaya, corresponden a un sentimiento de abandono, que cunde junto con la creciente desigualdad social y tiende a manifestarse como desafección electoral hacia los progresismos latinoamericanos.

Estas tres lecturas comparten, pese a muy diferentes sesgos estratégicos, el supuesto de una organicidad efectiva que vincularía, entre sí, las instituciones públicas de la democracia representativa con la evolución del par costumbres/principios (el habitus) en la población. Convendría recordar lo que dijera Foucault con fina ironía: aparte del poder, sólo existe el contrapoder, que se le opone.6 En una sociedad pautada por la tecnología, donde la condición supérstite del Soberano ha periclitado definitivamente, el poder tiende a hacerse tan ubicuo como los expertos y la población se la toma cada tanto (cuatro o cinco años) con algún monigote que dice ser gobierno. ¿No se advirtió con que rapidez declinan en todo el mundo, pocas semanas después de una elección, los índices de popularidad? Bolsonaro no será una excepción, Mujila o Lujica tampoco lo serían.

Meu Deus de direita

En el mismo año electoral en que se preveía una holgada victoria de Lula en caso de ser candidato, su antónimo ideológico gana las elecciones con la misma holgura que se vaticinaba para el primero. Esto quiere decir que un porcentaje muy significativo del electorado, según algunos alrededor de un 15%, podría haber votado por cualquiera de los polos entre los que se sitúa el espectro político brasileño.7 Si a ello le sumamos la abstención de un 21% del cuerpo electoral, llegamos a alrededor de un 40% de corrimiento imprevisible, al que hay que sumarle el 7% de voto anulado. Cerca de la mitad del electorado brasileño se ubica fuera del espectro ideológico del contexto político, lo que quiere decir que el sistema de partidos es inexistente como tal, en cuanto no cumple su función primordial, a saber, la orientación ideológica de la población. Sin duda ese espectro partidario del Brasil no es trasladable a muchos otros contextos, pero sí es comparable ese grado de labilidad ideológica con relación a otros países.

Por esa misma falencia democrática en la que podría abundarse analíticamente,8 Brasil muestra hoy al mundo el mejor ejemplo de la decadencia de la representación institucional (más allá sobre todo, de la función particular de la democracia representativa). Si se compara la versatilidad camaleónica de las afiliaciones ideológicas norteñas, incluso en relación a un contexto de baja densidad ideológica como los EEUU, se advertirá la diferencia con el “voto vergonzante a Trump”. Mientras de su propia confesión las encuestas fallaron en los EEUU porque, entre los muchos desencantados, eran legión los desocupados que no osaban declarar que votaban al íncubo republicano, en Brasil las encuestadores no toparon contra pruritos ideológicos que falsaran los datos recogidos. Convendría recordar que en Francia el centro-derecha y la izquierda se unieron en su momento ante la amenaza que representaba Le Pen: exactamente lo contrario de lo que acaba de ocurrir en Brasil, donde la macro-miríada de partidos que compone el parlamento apostó simplemente al que se perfilaba claro ganador.

En cuanto el sistema político incorpora al conjunto de las instituciones públicas, colocándolas bajo instrucción ideológica partidaria, el Brasil padece una configuración política fallida. Esta falencia democrática es histórica y se pone de relieve tanto en el vertiginoso y masivo pasaje de los políticos profesionales de un partido a otro, como en el altísimo grado de corrupción institucional, o en los estamentos confesionales dentro de los partidos. Esta inestabilidad democrática explica el prestigio que adquieren instituciones de relativa consistencia corporativa, como las Fuerzas Armadas y las distintas iglesias, a las que convendría agregar algunas empresas mediáticas. Por encima de estos escasos pero sólidos pilares pervive el Estado Federativo, heredero de la tradición imperial.

Los imperios no son, por fuerza de su índole, democráticos. Brasil pudo conservar una unidad que el resto de América Latina perdió, a costa de sacrificar la democracia en el altar de la soberanía imperial. Toda soberanía se funda en el precepto teológico de un principio único e indivisible, en el que Derrida vio la doble faz consecutiva de la bestia y el soberano.9 Cuando por detrás de la Soberanía protectora que hoy reclama el pueblo brasileño, asome la inevitable ferocidad de la bestia, cundirá desde el llano el recurso al contragobierno.

Notas

1. Viscardi, R. (2018). La Universidad de la República (Uruguay) ¿Un ente testigo de la evolución universitaria?. Revista Electrónica de Educación y Pedagogía, 2 (2) 26-37. Recuperado de https://www.aacademica.org/ricardo.g.viscardi/12.pdf
2. “Miranda sobre Brasil: no se trata de la derecha, es el fascismo que se instala al lado” El Observador (28/10/18) https://www.elobservador.com.uy/nota/miranda-sobre-brasil-es-el-fascismo-el-que-se-instala-al-lado--20181027204430
3. Fornaro, M. “La campaña sucia de Bolsonaro”. Recuperado de https://www.facebook.com/100012887768741/videos/560011931105061/
4. Ver en este blog “Raúl Sendic en el nombre del padre: el grado cero del candidato-probeta” https://ricardoviscardi.blogspot.com/2017/09/raulsendic-en-el-nombre-del-padre-el.html
5. “Jornadas de formación del IBO: “A la antipolítica le decimos: más política”, dijo Peña” La Diaria (29/10/18) https://ladiaria.com.uy/articulo/2018/10/jornadas-de-formacion-del-ibo-a-la-antipolitica-le-decimos-mas-politica-dijo-pena/
6. “Las confesiones de Michel Foucault” (reportaje de Roger-Pol Droit trauducido por J. Palma), en Taciturno. Recuperado de: http://www.taciturno.be/IMG/pdf/entrevista_foucault.pdf
7. Lula aparecía en las primeras encuestas con un 40% del electorado, ver Calvo, J. “Bolsonaro y la perplejidad” La Diaria, (17/10/18) https://ladiaria.com.uy/articulo/2018/10/bolsonaro-y-la-perplejidad/
8. Piketty, Th. “Brésil: la Première République menacée » Le Monde (16/10/18) http://piketty.blog.lemonde.fr/2018/10/16/bresil-la-1ere-republique-menacee/
9. Derrida, J. (2010) Seminario La bestia y el soberano, Manantial, Buenos Aires.

Globalitarismo: un “ismo” innecesario (homenaje a Paul Virilio)

Este texto presentado en el evento “UPM2: el tren de la globalización”, Casa de Filosofía, Montevideo, 22 de septiembre de 2018. Casa de Filosofía forma parte del colectivo Uruguay sin UPM2 que se moviliza en Uruguay contra la instalación de una 3a. fábrica de pasta de celulosa (la primera tuvo lugar en 2005). El autor de este texto, Ricardo Viscardi, es miembro de CRITICOM y también lo publicó en su blog Contragobernar.

en homenaje a Paul Virilio

Hace pocos días Víctor Bachetta recordaba un episodio que me pareció en su momento muy significativo: la denuncia de intento de soborno presentada por un ambientalista de Gualeguaychú contra el representante de la empresa Botnia (ahora UPM) en el Uruguay. El acusado adujo, en su defensa, que Botnia desarrollaba una estrategia de persuasión pública generalizada1. ¿Por qué una empresa multinacional implementaría una estrategia mediática cuando supuestamente la justificaba la propia racionalidad económica global? Otro episodio que me pareció adoptar el mismo signo fue el documental que elaboraron los estudiantes de la escuela de cine del Centro Cultural Dodecá, también destinado al conflicto desatado por Botnia. Uno podía suponer que el documental incluiría, en el marco de aquel conflicto, la significación del emprendimiento como tal, en su perspectiva empresarial y productiva. Sin embargo tras algunas cifras y algunas imágenes de plantas de producción, la parte del león del relato se la llevó las entrevistas a protagonistas del contexto local.

La pregunta entonces es: ¿por qué la racionalidad económica, que se esgrime como fundamento del proceso de globalización, aparece sin embargo en un plano secundario y derivado sobre el terreno propio a los conflictos de globalización?

Quizás se puede homenajear a Paul Virilio, a pocos días de su fallecimiento, recordando que a su amplia cosecha de neologismos también pertenece la invención de “globalitarismo”.2 La asociación con “totalitarismo” se impone por analogía fonética, aunque no se sostiene en la percepción inmediata del término “globalización”, pero menos aún, forma parte del habla. Virilio pergeña el neologismo para dejar en claro su planteo sobre la globalización, pero “globalitarismo” no proviene de un uso o mudanza, ni siquiera de una moda. Por lo tanto si “globalitarismo” ha llegado hasta nosotros, el término debe su existencia a alguien (Virilio en este caso) que abusa retóricamente del lenguaje para hacerse entender.

Todo sucede como si “globalización” dijera bien lo que quiere decir y no necesitara de ningún “ismo” que lo vincule a un sistema de ideas. Esta prescindencia respecto a cualquier ideología, concepción o visión del mundo, quizás se deba a que “globalización” puede entenderse como una “objetividad pura”, o sea, como la propia marcha del mundo, que además, puede emitirse desde el espacio extraterrestre, para que veamos cómodamente instalados ante la pantalla, no sólo como está el mundo, sino además como luce el globo terráqueo visto desde la estratósfera.

También puede suponerse que la globalización no admite ningún “ismo” porque su condición global encierra el “ismo de los ismos”, o sea, es el sistema de ideas de todos los sistemas de ideas, ya que todos por igual se encontrarían, desde este punto de vista, incluidos en un desarrollo global. Esta acepción nos llevaría muy cerca de un “Fin de la Historia”, o sea, se elimina todo batallar por ideas, ya que todas las ideas cristalizan en un mismo sistema ideo-eco-nómico.

Quizás esas dos posibilidades se complementen rigurosamente, ya que un desarrollo global de las ideas terminaría por producir una objetividad pura: la totalización del sentido de la realidad. En este punto nos encontramos de nuevo con Virilio: el globalitarismo no sólo se asemeja, sino que ante todo perfecciona el totalitarismo, perspectiva que nos resulta de difícil aceptación, justamente porque la globalización se presenta ajena a todo ismo: es la marcha del mundo en su globalidad, incluso visto desde el espacio, pero mirado en la pantalla del hogar, como globo terráqueo estratosférico.

Cuando percibo en la pantalla el globo terráqueo, percibo algo que me comprende globalmente, estoy mirando donde estoy. Esa autocomprensión es por lo tanto correlativa a un sistema de ideas que las incluyera a todas: no existe más afuera, margen o “ismo” que se vinculara a algo diferente de sí. El “ismo” de "globalitarismo" es innecesario, ante todo por la eliminación de un “punto de vista”: en cuanto el todo se divisa a sí mismo, la globalización no lo exige.

Sin embargo esta aparente simplificación del problema en su globalidad, presenta una dificultad: elimina todo sentido. Una vez más recurro, como cortada en el camino de la expresión, o si se quiere, coartada del sentido, a la fórmula que Roberto Igarza plantea para las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información: “La mediatización del sentido y la mediación de las interacciones”.3

Se entiende que si el sentido está “mediatizado”, está encerrado en un medio que lo diferencia de todo otro medio. O sea, retornamos por la vía de la tecnología a la acepción de “mediatización” en el siglo XVIII: “excluir a alguien del medio social”.4 Es decir, en cuanto “mediatizado”, el sentido está encarcelado. Tampoco puede considerarse más libertario el segundo tramo de la frase, ya que “la mediación de las interacciones” quiere decir en buen sociologismo, que el vínculo de interacción entre dos o más esta “mediado”, es decir, coartado , por un “tercero interventor”.

El papel de la comunicación entre lo global y lo local es por lo tanto capital, ya que el sentido se encuentra sometido a cierta “libertad vigilada”, que limita su circulación, pero por otro lado, tampoco se priva de intervenir en la escena pública, entrometiéndose entre los particulares.

1Viscardi, R. (2006) Celulosa que me hiciste guapo, Lapsus, Montevideo, p.58.
2Virilio, P. (1998) La bombe informatique, Galilée, Paris, p. 21, p. 159.
3Igarza, R. (2008) Nuevos Medios, La Crujía, Buenos Aires, p. 135.
4“Mediatizar”, RAE, recuperado de: http://dle.rae.es/?id=OkQt2fg

CRITICOM celebra la segunda actividad de la red en Montevideo

Víctor Silva Echeto, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, visita el próximo 21 de setiembre la FHCE (Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República del Uruguay) para informar acerca de los avances la Red Latina de Teorías Criticas de la Comunicación y la Cultura (CRITICOM) y sus publicaciones.

Entre los eventos previstos, será presentado el número 4 de la Revista Latinoamericana del Colegio Internacional de Filosofía: "Al paso de la crisis: la decisión como acontecimiento". Este número ha sido coordinado por Ricardo Viscardi (Udelar), con la participación de Alma Bolón (Udelar), Rodrigo Browne (UACH-Valdivia), Damián Baccino (Casa de Filosofía, Montevideo) y Fernando García (Casa de Filosofía, Montevideo), Javiera Carmona (UPLA-Valparaíso) y Felip Gascón I Martin (UPLA-Valparaíso), Vicente Serrano (UACH-Valdivia), Senda Sferco (UBA-Buenos Aires) y Víctor Silva (UNIZAR, Zaragoza).

Una vez finalizada, se presentará también el libro "Crítica y Comunicación, sobre políticas de las imágenes" del profesor Víctor Silva Echeto.

Todo el evento tendrá lugar en Sala del Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Udelar, Av. Uruguay 1695), viernes 21 de setiembre, a partir de las 19.00 horas.

El II Seminario de Teoría Crítica de la Comunicación consolida la Red CRITICOM

Salamanca acogió el II Seminario de Teoría Crítica de la Comunicación organizado por CRITICOM. El objetivo marcado del encuentro de investigadores ha sido generar espacios de reflexión, debate e intervención crítica. Al igual que ocurriera en el O Seminario, celebrado el año anterior en Quito, las propuestas de los diferentes participantes fueron discutidas con el público asistente.

En esta ocasión, las jornadas tuvieron la dirección académica de los profesores Carlos del Valle, Francisco Sierra, Ángel Badillo y Víctor Silva. Se realizaron sesiones de mesas redondas durante los dos días bajo las siguientes temáticas: Narrativas y diacronía de las crisis; Industria cultural: Representaciones, sujeciones y resistencias; Globalización y crítica frente al capitalismo: economía política y crítica cultural y Estudios visuales y de la imagen en contextos de crisis. Participaron en ellas: María Angulo; Pablo Valdivia; Dafne Calvo; Ricardo Viscardi; Javier Moreno; Alejandro Barranquero; Susana Morais y Sebastián Gago. Y las conferencias magistrales fueron dictadas por Daniel Cabrera; Felip Gascón i Martín; Toby Miller y Roberto Follari.

Este seminario consolida el lento pero seguro curso de la Red Latina de Teorías Críticas en Comunicación y Cultura, CRITICOM, que sigue de la mano de la Unión Latina de Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura, ULEPICC.

Futuro
Entre los proyectos a medio plazo destaca la organización del III Seminario, cuyos detalles serán revelados más adelante y ampliar la red con más integrantes

II Seminario de Teoría Crítica de la Comunicación: Programa y "Call for Papers"

Los días 25 y 26 de junio de 2018 se lleva a cabo en Salamanca (España) el II Seminario de Teoría Crítica de la Comunicación. Este encuentro es organizado por la Red Latina de Teorías Críticas en Comunicación y Cultura (CRITICOM), que nace en el seno de la Unión Latina de Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura (ULEPICC). Se trata de un espacio de pensamiento y construcción de agendas sociocríticas de materialismo cultural y aportar elementos para el conocimiento de nuestro tiempo.

Desde este enlace se puede acceder al PROGRAMA del evento. Es importante destacar que ya está abierto al público académico el envío de propuestas de comunicación. Desde este enlace se puede acceder al "Call for Papers" con los detalles necesarios para remitirlas.

Equilibrancia. El equilibrio de la red

Desde este enlace es posible acceder al texto introductorio de "Equilibrancia. El equilibrio de la red", uno de los recientes trabajos del miembro de CRITICOM Ricardo Viscardi. No se trata, no obstante, de la introducción escueta del libro, sino de la presentación hecha por el propio autor ante la Red de Investigadores en Comunicación en agosto de 2012. Aquí, anticipa alguno de los conceptos trabajados en el texto y lo convierte en una invitación a descubrir todo su contenido.

CRITICOM estrena imagen

La Red Latina de Teorías Críticas en Comunicación y Cultura estrena nueva imagen. Y como toda propuesta visual tiene un sentido y un significado. El diseño parte de una tipografía sencilla de las llamadas “de palo seco”. Básica, nítida, fácilmente legible y comprensible. Esta es la base principal del logo. Después, añade el uso de los colores que simbolizan unión como comunicar (comunis) y cultura como cultivo (cultus), conceptos propios de la red.

Se trata de una mezcla sutil de tonos negro y ocre. El negro como símbolo de la oscuridad, pero sobre todo de su poder de transformación mediante la sola incidencia de la luz solar. El ocre es el color propio del amanecer y de la tierra y es por ello que la “C” de “COM” (comunicación) enlaza con el concepto de nacimiento. Representa asimismo, unión con la cultura. Sencillez, que no simplicidad y un paso más para la consolidación y visibilización del trabajo llevado a cabo por los miembros de CRITICOM. Esperamos que nos acompañe por muchos años.

Bienvenida

CRITICOM se presenta al público como La Red Latina de Teorías Críticas en Comunicación y Culturas. Se trata de un espacio de análisis, investigación y reflexión sobre el devenir de las teorías críticas en América Latina, a partir de la consolidación del campo de investigación desde los años 60’. Sus integrantes proponemos articular las diferentes perspectivas desde la diferencia y la crítica a la colonialidad, a partir de la triple articulación entre comunicación, cultura y economía.

Esta red está compuesta inicialmente por investigadores y académicos de diferentes universidades latinoamericanas y españolas, que reparten sus intereses en diferentes áreas del conocimiento. Pero la red se caracteriza por su diversidad, por lo que está abierta a todas/os quienes trabajan en cualquiera de los ámbitos consignados en su naturaleza. y que forman parte de su carácter fundacional.

Este espacio virtual será nuestro punto de encuentro. Aquí desarrollaremos una actividad de comunicación para toda persona que quiera estar informada acerca de la actividad del grupo. Compartiremos información acerca de nuestras publicaciones, las participaciones en congresos y las actividades propias, que serán nuestro principal interés. También de toda aquella información que tenga vinculación con los intereses de a red.

¡Bienvenidos y Bienvenidas!

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